Los
aviones modernos de pasajeros han posibilitado a la gente corriente viajar a
lugares que en otro tiempo solo el acaudalado podía visitar. Comparados con los
primero aviones de pasajeros (que fueron introducidos en los años 40), los
modernos son mucho más silenciosos, queman el combustible más eficientemente y
producen menos contaminación. Estos avances son principalmente debidos a la
sustitución de los motores turborreactores por motores turbofan. La mayor
potencia de los motores turbofan a bajas velocidades posibilitan a los aviones
de pasajeros modernos transportar más combustible y pasajeros que los aviones
de turborreacción; un moderno Boeing 747-400 (popularmente conocido como
"Jumbo Jet") puede llevar 400 personas durante 13700 km sin necesidad
de repostar. Los aviones de pasajeros vuelan a grandes altitudes, generalmente
viajando entre 8000-11000m donde pueden utilizar el combustible con eficacia y
en general evitar el mal tiempo. EL piloto siempre controla el avión durante el
despegue y el aterrizaje; sin embargo, el resto del tiempo el avión es
controlado por el piloto automatico. Los pilotos automáticos son complejos
mecanismos a bordo que detectan las desviaciones de la ruta del avion y realizan
los ajustes apropiados a los controles de vuelo. Las cabinas de mando también
están equipadas con radares que avisan al piloto de
riegos que se aproximan, como cadenas montañosas, mal tiempo u otro avión.
Cuando
comenzó la Primera Guerra Mundial en 1914, el principal objetivo de los aviones
militares era el de reconocimiento. El británico BE 2, del cual el BE 2B fue
una variante, era apropiado para esta tarea; Era muy estable en el vuelo,
permitiendo a los ocupantes el estudio del terreno, hacer fotos y tomar notas.
El BE 2 fue también uno de los primeros aviones en arrojar bombas. Uno de los
problemas más grandes para los diseñadores de aviones durante la guerra fue el
montaje de las ametralladoras. En aviones que tenían hélices de montaje
fontal, el campo de disparo estaba restringido por la hélice y otras partes del
avión.
El problema fue resuelto en 1915 por el alemán Anthony Fokker, que diseñó un
mecanismo interruptor que evitaba que la ametralladora disparará cuando la pala
de la hélice pasase frente el cañón. El LVG CVI alemán tenía una
ametralladora delantera a la derecha del motor, también una ametralladora en la
cabina de mando trasera y capacidad para bombardear. Fue uno de los aviones más
versátiles de la guerra.
Cuando
comenzó la Segunda Guerra mundial en 1939, las fuerzas aéreas ya habían
sustituido la mayoría de sus biplanos revestidos de tela por monoplanos
enteramente metálicos y revestimiento sometido a esfuerzos. Los aviones
tuvieron, en las operaciones militares de la Segunda Guerra mundial, una
importancia que no habían tenido antes.
El extenso campo de las operaciones militares, la introdución del rádar de búsqueda
y los sistemas de guía obligaron a los diseñadores a mejorar el rendimiento de
los aviones. Las principales áreas de mejora fueron la velocidad, el alcance y
la potencia de motor. Los bombarderos se volvieron más grandes y más potentes
-tranformándose de 2 a 4 motores- para transportar una carga más pesada de
bombas;el US B-17 FORTALEZA VOLANTE podía transportar hasta 6,2 toneladas de
bombas sobre una distancia de casi 3200 KM.
Algunos aviones incrementaban su alcance utilizando depósitos lanzables (depósitos
de combustible que eran lanzados cuando estaban vacios para reducir la
resistencia). Los cazas necesitaban velocidad y maniobrabilidad: el HAWKER
TEMPES tenía una velocidad máxima de 700 kph, y fue uno de los pocos aviones
aliados capaces de alcanzar a la "bomba volante" VI alemana propulsada
a reacción. En 1944, Gran Bretaña habia presentado ya su primer avión
propulsado por turborreactor, el caza Gloster Meteor, y Alemania había creado
el caza más rápido en el mundo, el ME 262, propulsado por turborreactor, que
tenía una velocidad maxima de 868 KPH.
Los
aviones militares modernos se encuentran entre los productos más sofisticados y
costosos del siglo XX. Los cazas necesitan más controles operados por
computadora para su maniobrabilidad, sus potentes motores y eficaces armas
aire-aire. La mayoría de los cazas modernos también disponen de misiles
guiados, radar y sensores pasivos e infrarrojos.
Estos perfeccionamientos técnicos capacitan a los cazas actuales a entrar en
combate con adversarios que se encuentran fuera de su alcance visual. Los
bombarderos transportan una enorme carga de armamento y suficiente combustible
para vuelos de largo alcance; el método utilizado para deshacerse de los tanques
de combustible ya vacíos es el de desprender dichos tanques en pleno vuelo.
Unos pocos aviones militares, como el tornado y el F-14 TOMCAT, disponen de alas
de flecha variables (oscilante). Durante el despegue y el aterrizaje sus alas
están completamente extendidas, pero para vuelos de alta velocidad y ataques a
bajo nivel las alas son pivotadas hacia atrás.
Una reciente inovación técnica es el bombardero "STEALTH" (el
furtivo) que está diseñado para absorver o desviar el radar enemigo y no ser
detectado. Los bombarderos anteriores, como el Tornado, utilizan radares de
seguimiento del terreno para volar tan cerca del suelo que impiden su detección
por el radar enemigo.
Uno de los grandes descubrimientos de la aviación moderna ha sido la construcción
y desarrollo de los helicópteros
tanto en el ámbito militares como civil.
Los aviones supersónicos vuelan a mayor velocidad
que el sonido (MACH 1). Existen muchos aviones militares supersónicos, pero sólo
se han fabricado 2 aviones supersónicos de pasajeros (también llamados SST):el
ruso Tu-144 y el Concorde, producido conjuntamente por franceses y británicos.
El Tu-144 tenía una velocidad máxima mayor que el Concorde, pero fue retirado
en 1978, después de solo 6 meses en servicio. El Concorde ha permanecido en
servicio desde 1976. Se caracteriza por muchas innovaciones, que incluyen una
proa abatible que se baja durante el despegue y el aterrizaje para mejorar la
visibilidad de la cabina de mando; y también el bombeo de combustible y entre
los tanques de compensación delanteros y traseros para ayudar a estabilizar el
avión. El concorde tiene un fuselaje estrecho y corta envergadura de alas para
reducir la resistencia durante el vuelo supersónico. Sus ruidosos motores
turborreactores con postquemador le capacitan para transportar 100 pasajeros a
una velocidad de crucero de MACH 1 entre 15000/18000 metros de altitud.
Cuando un avión rebasa la velocidad de MACH 1 se produce una onda de choque, o
expansión, que es percibida como un "estampido sóni